Siguiendo a Bruce Springsteen
Cuando vino la primera vez el Boss a Barcelona con su disco de The River yo estaba en la selección nacional juvenil de baloncesto, preparando un preeuropeo, acudió una persona al hotel a ofrecernos entradas para el concierto, nadie le conocía, yo por lo menos no. Acepté y fui con un compañero, desde aquel día me cambió la vida y la forma de verla.
He visto, ni sé los conciertos, creo que son 52.
Madrid 88, 92, 03, 05; Barna 02, 03, 05; Zurich 81; Londres 88; Philadelphia; Cleveland, Washington; New Jersey; New York.................................
Una anécdota que además está grabada en DVD, la predijo.
Somos un grupo de gente que fue a ver a Bruce, porque, que quede claro dos cosas: a Bruce no le gusta que le llamen el Boss y los brusianos jamás se lo llamamos, simplemente es Bruce, como él quiere que le llamen.
Sigo con la anécdota: fuimos a verle en octubre de 2004 a USA a cuatro conciertos de la gira "Vote for change", después de recorrer 4.000 kilómetros a velocidad americana, y totalmente exhaustos decidimos, como siempre, ir a su pueblo, Freehold, nos dirigimos, al restaurante donde él cena todos los viernes, sabiendo que Bruce aquel día no estaría. Al acabar de cena, a uno de mis amigos se le ocurrió la siguiente idea: "por qué no ampliamos unas fotos de los conciertos, le escribimos una nota y se las dejamos para que nos las dedique". Coño - dijimos todos- Vamos allá. Y dicho y hecho: hablé con el dueño, se lo propuse y aceptó.
Nos volvimos a España y contamos nuestra hazaña. Todo el mundo pensó que estábamos locos y que no recibiríamos nada.
Pero dos meses después cuando salía de casa, a las ocho de la tarde, a tomar unas cervezas con unos amigos, vi que del buzón sobresalía un sobre inmenso: era de Bruce, y contenía, como no (no olvidemos que, ahora si, es el Boss) las ocho fotos que le dejamos en su mesa favorita, de unos incondicionales que le siguen y seguirán, por todo el mundo.
Él se quedó mi nota manuscrita y nosotros recibimos nuestro preciado premio: ocho fotos, una para cada uno, que le habíamos dejado, todas dedicadas y firmadas, y las envió a mi domicilio.
Sólo de acordarme mientras escribo esto, se me han puesto los pelos de punta.
Gracias Bruce por hacerme sentir todo lo que me has hecho sentir durante los últimos 25 años.
Hay una persona en Barcelona que una vez me dijo: sólo existen dos tipos de personas en el mundo; a los que nos gusta Bruce y los que nunca le han visto en directo. Si les ves en directo, amigo, has caído en las redes y en una de las adicciones más placenteras que conozco.
Tengas muchas anécdotas que podría contar pero sólo contaré una, yo por desgracia no estuve allí, pero tengo el DVD de un amigo, del Athletic, saludos Eugenio, que sí estuvo.
Concierto en San Siro, Milán (recordad que Adela, la madre, es de allí), 120.000 personas; en un momento del concierto, justo cuando Bruce se dispone a interpretar Waitin On a sunny day, comienza a diluviar y él ni corto ni perezoso sale de su cobijo, Springsteen siempre está cubierto en el escenario, y baja a primera fila, se pone un gorro vaquero blando y se tira toda la canción mojándose con los fans y claro, el orgasmo, la apoteosis colectiva fue increíble. Eso no lo hace nadie!!!!!!!!!! Además, decir que cada concierto de Bruce dura entre tres horas y tres horas y media sin parar. Eso tampoco lo hace nadie y tiene 56 años.
Bruce siempre dice que tiene que darnos algo que no podamos pagar.
Sigue así, yo seguiré así.


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